lunes, 1 de julio de 2013

Capítulo 1: el del cumpleaños.

[Escena París: Torre Eiffel de París. Ross y Rachel están bajo la torre] 

[Aparece un niño e intenta robarle la cartera a Ross]

Ross: ¡Maldito niño! ¡Quita las manos de ahí!

(Ross agarra al niño de los brazos y luego le da una patada)

Rachel (con voz triste): Oh... No volveremos a disfrutar de París en mucho tiempo.

Ross: Y con suerte, nunca más.

[Aparece Phoebe con una crepe de chocolate]

Phoebe: ¡Venga, vamos a sacar a Mike de la cárcel!

Ross: ¿Por qué diablos tuvo que mear en la pared de esa iglesia? ¿No había otro lugar mejor para mear?

Phoebe: Vamos, chicos, que tenemos que coger un avión.

[Phoebe y Rachel empiezan a correr. Rachel tira de la mano a Ross, y este choca contra un puesto de crepes]

Phoebe: Ross, si querías una crepe sólo tenías que pedirla.

Ross (mascullando): Condenados franceses.

[Ross ve entonces al niño que le ha intentado robar la cartera riéndose de él y le hace un corte de mangas]

[Escena aeropuerto: Mike ya ha salido de la cárcel y entra sonriente en el avión. Se sienta al lado de Rachel]

Ross: Oye, Mike, ¿podrías cambiarme de sitio?

Mike: ¿Cambiarte de sitio? ¿Por qué?

Ross: Es que... verás...

Mike: Ross, me gustan las vistas desde aquí.

[Ross pone una voz tonta y mueve los dedos de forma ridícula]

Ross: Es que yo quiero estar al lado de mi chica. Habíamos quedado en hacer cosas malas con las manos bajo la manta, ya sabes.

Mike: Ah, ya entiendo. Buena suerte.

[Mike se levanta y se cambia de sitio con Ross. Éste mira con una sonrisa a Rachel mientras ríe entre dientes, pero Rachel está dormida]

[Escena carretera americana: Joey va en su coche descapotable, con gafas de sol. Bajo el espejo hay una fotografía en la que sale él con su sobrino Michael, y otra en la aparece su hermana Gina, con chinchetas en las tetas. Suena la canción “I´ve got the power”, y Joey la canta]

Joey: Qué suerte haber comprado el coche, me llevará un día más llegar a Nueva York. No soporto los viajes en avión. Las azafatas están genial, pero la comida es basura. Y Joey Tribbiani nunca come nada que no engorde.

[Joey ve un establecimiento de comida rápida y para el coche]

Joey: Caramba, esto sí que es suerte.

[Escena casa de Chandler y Mónica: ambos viven en una casa grande, de dos pisos, en una zona de campo. Sus dos hijos, Jack y Erika, a quienes les queda un día para cumplir siete años, aparecen bajando las escaleras riendo, jugando al pilla pilla. Llegan a la cocina, donde se encuentra su madre adoptiva, Mónica, preparando el desayuno]

Mónica: Estaos quietos.

[Mónica se gira y coloca los platos del desayuno en la mesa. Tortitas, leche, cereales, galletas...]

Mónica: Venga, a desayunar, sentaos.

[Los dos se sientan]

Jack: Mami, ¿cuándo vamos a ver al tío Joey?

Mónica: Mañana, cariño, ya lo sabéis. Bueno, si no se pierde por el camino y acaba en Seattle como el año pasado.

Jack: ¿Por qué acabó en Seattle, mamá?

[Entonces aparece Chandler por detrás con una camiseta de tirantes y un pijama bañador. Acaba de levantarse de la cama. Pelo alborotado, semi bostezando y rascándose el culo]

Chandler (con voz pausada y de recién levantado): El tío Joey, hijo, a veces es menos listo de lo que aparenta, ¿me entiendes?

[Jack niega con la cabeza]

Chandler: Mira, el tío Joey, aunque por fuera parezca una persona normal y lista, de lo que tampoco estoy muy seguro, a veces hace cosas que los demás no haríamos.

[Chandler da un beso de buenos días a Mónica y rodea su espalda con el brazo]

Mónica: Sí, por ejemplo, si tú estuvieras conduciendo (Mónica se dirige a Jack, y hace el gesto de conducir con las manos) camino de Nueva York por una autopista grande, y vieras que hay un desvío a la derecha con un cartel así de grande (hace el gesto con las manos, exagerando) en el que pone con letras muy grandes (hace otro gesto con la mano indicando la dimensión de las letras) Nueva York y una flecha a la derecha, qué harías, ¿tomarías el desvío que lleva a Nueva York o seguirías recto?

Jack: Tomaría el desvío.

Chandler: Pues Joey seguiría recto.

Jack: ¿Por qué?

Chandler: Es lo que te he dicho antes, Jack. Joey a veces es menos listo que los demás. Es poco listo. Como Madonna.

Jack: ¿Quieres decir estúpido?

Chandler: No, no (se ríe y hace un gesto raro con la boca). La palabra es diferente. El tío Joey es diferente, ¿vale?

[Jack asiente]

Mónica: Venga, acabad de desayunar que nos vamos al Aqua Park en seguida, ¿vale?

[Jack y Erika sonríen]

Jack y Erika: ¡Bieeeeeeen!

Erika: Papá, ¿podemos llevar a Trol? Seguro que le gusta el Aqua Park.

Chandler: Mmmm, ¿qué opinas, Mon? ¿Podemos llevar a Trol con nosotros?

Mónica: Claro que sí. Se lo va a pasar muy bien allí, y además le encanta el agua, como a todos los perros. (Pausa) Bueno, me voy a preparar las cosas.

[Mónica sale de la cocina]

Chandler: Bien, entonces lo podéis llevar, pero con una condición: no le llenéis la boca de agua y luego se la tapéis para ver cuanto aguanta sin explotar como hizo el tío Joey. ¿Me lo prometéis, verdad?

Erika: Sííííí.

Jack: Jolín, papá, es que siempre que hacemos algo divertido nos regañas.

Chandler: Ya, pero es que si haces lo primero que se te venga a la cabeza acabarás siendo como tu tío Joey.

Jack: Pero, ¿qué tienes en contra del tío Joey?

Chandler: Mira, esto es lo que harías si fueras tío Joey.

[Chandler aparta el periódico, deja su café sobre la mesa, se quita las gafas y comienza a bailar de un modo extraño, moviendo los brazos como si estuviera poseído. Enciende reproductor de música que está sobre la encimera y suena la canción Spider-man, del grupo The Ramones. Después de unos veinte segundos y sin pensárselo dos veces, tira la tostadora y varios platos al suelo. Jack y Erika se ríen]

Erika: Papá, ¿por qué has tirado todo eso al suelo?

Chandler: Estaba imitando al tío Joey, cariño, por lo tanto técnicamente ha sido él. (Para un momento. Mira al techo con la boca abierta y pensativo, y dice algo así como uau) Y ahora, a ver cómo le explicamos todo esto a vuestra madre. Venga, ayudadme a recogerlo.

[Jack y Erika salen corriendo]

Chandler: ¡Eh! ¿Qué hacéis? ¡¡Ayudadme, pequeños monstruos!!

[Chandler suspira]

[Mónica entra en la habitación. Se hace un silencio sepulcral en el que los dos se miran fijamente a los ojos. Ambos siguen sin hablar durante unos segundos. Chandler pone una cara de susto y acto seguido la sustituye por una tonta y sarcástica mueca de enfado]

Chandler: ¡Mónica! ¡Trae a los niños, creo que se quedan sin Aqua Park!

[Escena restaurante de comida rápida: Joey está comiendo una hamburguesa doble de un modo irrespetuoso, pues hace mucho ruido y no para de decir "uau, qué explosión de sabores". Tiene toda la cara manchada con mostaza. Una anciana lo mira con cara de asco. Él la mira y le ofrece su media hamburguesa]

Joey: ¿Quiere?

[La señora hace un gesto de rechazo y asco con la boca y se va dando pasitos cortos]

Joey (con cara de asombro): ¡Qué gente más rara! (sigue comiendo la hamburguesa)

[Escena avión: Mike ve una película con los auriculares. Phoebe lee un libro titulado "how to speak cat". Rachel sigue dormida. Ross intenta meter la mano por debajo de la manta para tocar a Rachel. Pone cara de pillo. Tras unos segundos consigue tocarla y hace que Rachel se despierte. Ella reacciona dándole una bofetada]

Rachel (gritando, muy alterada): ¿Qué estás haciendo? ¿Quién te crees que eres para meterme mano en medio de un avión lleno de gente? ¿Cómo, cómo te atreves, pervertido? ¡Acosar a una pobre chica que está dormida tranquilamente! (toda la gente del avión mira el numerito con asombro. Ross está abochornado)

Ross: He sido yo, Rachel. Yo. Ross. Tu novio (en tono vacilón) Vivimos juntos, ¿recuerdas? Somos pareja. Tú y yo, Rachel, tú y yo. Creo que no hay motivo para que me dejes en rídiculo delante de todo el avión. Y vosotros (dirigiéndose al resto de pasajeros) , ¿qué estáis mirando? ¿No tenéis nada mejor que hacer? Es una discusión de pareja, ¿vale? Vosotros no entendéis lo que es eso. Nunca habéis tenido ese tipo de relación y tenéis que estar pendientes de lo que hacen los demás. Meteos en vuestros asuntos. ¡Y usted! ¡Deje de mirarme el culo! (Le dice a una anciana. El discurso de Ross surge efecto y los pasajeros se dan la vuelta).

Mike: Tranquilo, Ross, tranquilo.

Ross: Déjame en paz, Mike. Yo no hago caso a personas que mean en iglesias.

Rachel: Ross, lo siento. No pretendía...

Ross (enfadado, se tapa los oídos): Bla bla bla bla bla

Rachel: Cariño, estaba dormida.

Ross: Estabas dormida hasta que te has despertado y has empezado  a gritarme como una loca.

Rachel: Ross, no me he dado cuenta de que eras tú el que me ha tocado. Estaba dormida, y de repente he sentido algo, una mano... Pensaba que era algún loco de estos, algún pervertido que me intentaba acosar. No quería gritarte, lo siento.

Phoebe: ¿Que no querías gritarle? Pues te has quedado lejos de no gritarle. Incluso el gatito de mi libro te ha oído (mostrando un dibujo de un gato que aparece en el libro que está leyendo),  ¿verdad, Manchitas? ¿A que tú también le has oído?

Rachel: Perdóname, Ross. Últimamente sueño con gente rara, gente que me sigue, que viene detrás de mí. No me he podido controlar.  Cuando te he gritado todavía estaba en el sueño (hace una pausa. A Ross se le relaja un poco la cara). Venga, ¿me perdonas, mi enanito gruñon?

Ross (tras unos segundos de meditación): Bueno, está bien. Pero con una condición.

Rachel: Soy toda oídos, mi príncipe azul.

Ross (riéndo): Tienes que dejar que meta la mano por debajo de la manta en todo lo que queda de viaje.

Rachel (sonriendo): Eso está hecho.

[Entonces se acerca el comandante del avión y les interrumpe] 

Comandante: Perdonen, ¿son ustedes los impresentables que han organizado un numerito en medio del avión ocasionando molestias a mis pasajeros y a mi tripulación?

Phoebe: Sí, son ellos (sin levantar la vista de su libro y esbozando una media sonrisa. Rachel y Ross le echan una mirada fulminante)

Comandante: He recibido varias quejas de algunos pasajeros que me han dicho que se han puesto ustedes a gritar como monos sueltos en la ciudad del plátano y que, además, el señorito cara de vaina (mirando a Ross), ha insultado a los pasajeros que contemplaban la lamentable escena sin mostrar ningún respeto. Es eso cierto, ¿cara de vaina?

Ross (tragando saliva): Sí, mi capitán.

Comandante: No soy un capitán, soy un comandante, ¿lo entiende, cerebro de mosquito? (pequeña pausa) Y, respecto a usted, señora histérica, estaría mejor con la boca cerrada, ¿no le parece?

Rachel (un poco asustada): Sí, señor comandante, tiene usted razón.

Comandante: Bien, espero que no se vuelva a repetir un numerito así de repugnante, ¿entendido? Como vuelvan a alzar la voz, aunque sea un poquito, seré yo mismo el que abra las compuertas y les empuje al vacío, ¿lo entienden?

[Rachel y Ross asienten asustados]

Comandante: ¡Quiero oírles! ¡Contesten!

[Entonces Phoebe le interrumpe]

Phoebe: Mi señor comandante, le llaman por allí, se oyen rumores de que hay una avería en el filange izquierdo.

[El comandante se marcha apresuradamente a ver lo que ocurre]

Phoebe: De la que os he librado, chicos (a Ross y Rachel).

[Entonces llega el comandante medio corriendo]

Comandante (a Phoebe): ¿Se quería hacer usted la graciosa? ¡No hay ningún filange izquierdo!

Phoebe: Sí, lo sé (y se ríe mientras continúa leyendo su libro).

[Escena casa de Mónica y Chandler: Ambos se encuentran recogiendo los trozos de platos que ha tirado Chandler. Mónica mira a su marido con cara de odio]

Mónica: ¿No crees que ya eres mayorcito? No te puedo dejar solo ni un minuto. Eres un desastre, peor que los niños.

Chandler: Pero ellos me han obligado, Mon. Por otra parte, me lo he pasado muy bien bien. Hacía tiempo que no escuchaba ninguna canción de The Ramones (empieza a tararear Spiderman). Además, ¿a quién no le gusta romper algún plato de vez en cuando?

Mónica: Te voy a decir una cosa, Chandler Bing. Como no dejes de comportarte como un crío tendrás que comprar un reproductor de música nuevo, porque te tiraré este por la ventana.

Chandler (desafiante): ¡No te atreverás!

[Mónica coge el reproductor de música y lo lleva hasta la ventana]

Mónica: Vale, ¿quieres comprobarlo?

Chandler (respirando de forma agitada y caminando suavemente hacia Mónica): Shhh... cariño, tranquila. Ven aquí...

Mónica: Un sólo paso más, y me cargo tu caca reproductor.

[Chandler se tira al suelo y se tapa las orejas]

Chandler: No, no, no, no, no, no, no... ¡Haré lo que digas! ¡Haré lo que digas!

Mónica: Bien. Déjame pensar... (Mónica pone cara pensativa) Sacarás la basura durante tres meses (lo dice rápido y alto)

Chandler (levantándose): Eso es demasiado...

[Mónica sonríe y pone el reproductor más cerca del balcón. Chandler alza los brazos, alarmado]

Chandler: No, no, cariño, no, eso es demasiado... dos meses.

[Mónica lo acerca aún más]

Mónica: ¡¡Tres meses!!

[Escena avión: Ross, Rachel y Mike se encuentran disfrutando de la película. Phoebe ve a un azafato y le hace una señal para que la atienda]

Azafato: ¿En qué puedo servirla, señorita?

Phoebe: ¿Puedes decirle al comandante que venga? Tengo que comunicarle una cosa.

Azafato: Señora, el comandante está ahora ocupado, no creo que pueda atenderla.

Phoebe: Es urgente.

Azafato: Pero señora, como le he dicho...

Phoebe (cortándole): No te lo pediré otra vez. Necesito ver al comandante, ¿es que no lo entiendes?

Azafato: Mire, en estos momentos me es imposible interrumpir su trabajo.

Phoebe (chillando como una loca): ¡He dicho que quiero ver al comandante! (el azafato se queda petrificado) ¡Yaa!! 

Azafato (tartamudeando): Va... vale.

[El hombre se va y llama al comandante. Phoebe empieza a hablar con Mike]

Phoebe: Mike, te apuesto lo que quieras a que me lío con el comandante.

Mike: ¿Ah, sí? ¿Cuánto me das si yo me lío con esa azafata de ahí?

[Mike señala a una azafata asiática]

Phoebe: Ja, ja, ja, de acuerdo. Quien pierda, saldrá desnudo a la calle.

Mike: O sea, tú.

[Llega el comandante]

Mike: Phoebe, ahí tienes tu presa. ¡¡Ataca!!

Comandante: ¿Qué quiere la amiga del cara de vaina?

Phoebe: Bueno... (se levanta y se acerca a él. Pone su boca en el oído del comandante y dice) ¿Quiere ir al servicio conmigo para darme unos azotes sobre sus rodillas por ser una chica traviesa?

Comandante: Eh... ah... eh... ¿Cómo dice?

Phoebe (tocándole el pecho con las dos manos): ¿Hace usted pesas? Porque tiene el cuerpo mejor que Chuck Norris, y vaya nalgas. Estoy segura de que posee usted un gran filange que no dudará en enseñarme.

Comandante (muy turbado): ¡Basta ya! Si vuelve usted a acosarme de semejante modo, interrumpiendo mi trabajo, le juro que usted, su novio, la loca histérica y el cara de vaina se van a acordar de mí durante mucho tiempo. ¡¿Entendido?!

Phoebe: Lo que usted diga, mon amour.

[El comandante sale despedido, entra en la cabina y da un portazo. Entonces comienza a hablar pensando que el micrófono está apagado]

Comandante (enfadado): Joder, estoy hasta los huevos de esos putos franchutes. Me hacen salir otra vez y les meto la torre Eiffel por el culo.

[Los pasajeros se quedan anonadados]

Phoebe: Oh Là Là, ¡se está riendo de nuestro amado país, Mike!

[Phoebe gira la cabeza y se encuentra con Mike hablando con la azafata con total seguridad y firmeza. Pasan unos segundos y la azafata le cruza la cara con fuerza]

[
Escena casa de Mónica y Chandler: Mónica y los niños entran en casa tras haber pasado el día en el Aqua Park. Mónica lleva dos pizzas familiares en la mano. Chandler se encuentra preparando la cena para pedir perdón a su mujer y, de paso, librarse de tener que sacar la basura durante tres meses. Chándler va hacia Mónica y la besa]

Chandler: Cariño, ha llamado Phoebe. Han llegado hoy a la una y cuarto. Dormirán en el Manhattan Broadway Hotel. Joey llegará mañana al amanecer. Espera....

[Chandler olfatea durante unos segundos y lanza una mirada hacia la bolsa que lleva Mónica en la mano]

Chandler: Aquí huele a pepperoni... ¿has traído pizza?

Mónica: Sí, a Jack y a Erika se les ha ocurrido que podríamos cenar pizza.

Chandler: ¡No puede ser!

Mónica: ¡¡Qué!!

Chandler: ¿Me he pasado todo el día recogiendo y cocinando para que tú vengas con dos pizzas bajo el brazo?

Mónica: Si no hubieras tirado esos platos y la tostadora habrías venido con nosotros. Es más, podríamos haber entrado juntos en el túnel húmedo del amor.

Chandler: Oh, no, siempre me mareo en esas atracciones.

Mónica: Había un recinto sólo para niños en los que podrían haberlos cuidado, tendríamos un montón de tiempo sólo para nosotros.

Chandler: ¿En... en serio? ¿Tú y yo, sin niños?

Mónica (acercándose a Chandler): No, es broma, cariño. Ha sido horrible, estaba todo lleno de muñecos imbéciles que miraban mi cuerpo mojado.

[Mónica abraza a Chandler]

Chandler: ¿Quién va a comer lo que yo he cocinado?

Mónica: Pues, por ejemplo, tú (le señala con el dedo), pareces hambriento.

Chandler: Mejor se lo tiro al perro. Después de todo, no puse demasiado empeño, y la comida se quemó. A Trol le encantará.

[Escena Manhattan Broadway Hotel: habitación de Ross y Rachel. Rachel está tirada en su cama bostezando, y Ross sale a la terraza]

Ross: Oh, por fin en la Gran Ciudad.

[De pronto una teja le cae en la cabeza, y Mike, desde el balcón contiguo, lo mira riéndose]

Ross: Sí, mi amada Nueva York. Me caerán ladrillos, pero al menos no hay ni un maldito francés.

Mike: Oye, Ross, ¿tienes tú el cepillo de dientes de Phoebe?

Ross: No lo creo.

Mike: Ah, entonces nos lo debimos dejar en la cárcel de París. Se nos olvidaría con las prisas.

Ross: Probablemente (pausa. Ambos admiran Nueva York). Mike, dime una cosa, ¿no echabas de menos todo esto? Los rascacielos, el tráfico, la gente corriendo de un lado para otro, los viejos recuerdos...

Mike: Ross, Phoebe y yo sólo hemos estado dos semanas fuera.

Ross: Tienes razón, pero, ¿no estabas harto de tener que hablar otro idioma, de no poder mear en iglesias, de comer creps y de tener que aguantar a esos cursis afeminados?

Mike: Hombre, pues un poco quizá sí. La verdad es que por un lado deseaba volver a casa, disfrutar de mi ciudad, ver a mis amigos (pausa). Oye, Ross.

Ross: ¿Qué?

Mike: ¿Me podrías dejar tu cepillo de dientes?

Ross: ¿Para qué?

Mike: Para Phoebe, ya te he dicho que no tiene.

Ross: Mira, Mike, lo siento, pero soy muy escrupuloso. 

Mike: Venga, hombre. ¿Qué te cuesta?

Ross: He dicho que no, Mike, me da mucho asco que otros echen saliva sobre mi saliva.

Mike: Está bien (se rasca la cabeza). ¿Me dejas la teja, Ross?

Ross: ¿Para qué?

Mike: Phoeb se tendrá que cepillar los dientes con algo, ¿no?

[Escena casa de Mónica y Chandler: Ambos cenan las pizzas con los niños y mientras tanto Trol se da un festín con la comida que había cocinado Chandler. Éste coge los dos últimos trozos y se los come rápido]

Chandler: Niños, ¿habéis oído alguna vez eso de que la comida que cocinan fuera de casa nunca es como la que hacemos nosotros? Pues es totalmente mentira.

Mónica: Oye, te recuerdo que vives con la jefa de cocina del restaurante de lujo de Manhattam Javu.

Chandler: Sí, a eso me refiero precisamente. La comida de tu restaurante es la mejor del mundo, mejor que la que hago yo aquí.

[Mónica sonríe y da un beso en la cara a Chandler]

Mónica: Niños, es hora de lavarse los dientes. Los dos, al cuarto de baño.

[Jack y Erika se levantan y corren hacia el cuarto de baño]

Chandler: Dime, cariño, ¿me has perdonado ya? No quería causar estragos en tu inmaculada y limpia cocina.

[Mónica ríe]

Mónica: Inmaculada y limpia... Sí, señor, sabes cómo complacerme. Pues claro que no estoy enfadada contigo, cariño.

[En ese momento llegan los niños tras haberse lavado los dientes. Mónica se levanta de la silla]

Mónica: Voy a acostar a los niños, tú ve... a sacar la basura.

[Escena coche de Joey: Joey está en el coche, conduciendo. El reloj de su muñeca marca las cuatro y media. No para de bajar y subir la cabeza. De pronto, se da un golpe contra el volante y se despierta rápidamente]

Joey: ¡Joder! Necesito tomar un café. Y también una buena hamburguesa. Pero sobre todo un café. Y una hamburguesa.

[Joey ve un motel de carretera y grita de júbilo mientras gira el volante hacia la izquierda y aparca en el primer sitio que ve. Sale del coche y se dirige hacia la entrada, de la que cuelga un letrero medio roto en el que pone "Joey´s"]

Joey: Qué nombre más bonito, ojalá yo me llamara así.

[Joey intenta girar el picaporte de la puerta y lo arranca sin querer. Al no poder utilizarlo para abrir, empuja un poco la puerta, que se cae. No hay nadie en recepción]

Joey: ¡Eh! ¿Hay alguien ahí? (De pronto se encuentra una barrita de chocolate con algo de polvo encima) Oh, es justo lo que necesitaba.

[Coge la barrita y se la mete a la boca, y justo en ese momento llega una mujer entrada en años con un montón de arrugas en el cuerpo. Joey, para no quedar mal, cierra la boca]

Joey (con la boca llena): H-hola.

Encargada (con mal humor): ¿Qué quieres? Esa barrita te costará dos dólares.

Joey: Me gustaría tomar un café, una hamburguesa y alojarme aquí durante... cuatro horas.

Encargada (gritando con la voz rota): ¿Qué te crees que es esto, un puticlub? Sólo hago guarrerías los viernes. Acompáñame.

[La mujer le conduce hasta un cuartucho en el que le da un trozo de pizza que al menos lleva dos días en la nevera y un vaso con sopa fría]

Encargada: Aquí tienes. Si te entran ganas de vomitar, sal del hotel. Si quieres un café, tendrás que esperar a llegar a Nueva York.

[La señora se da la vuelta apartando a Joey y va hasta recepción para coger la llave de la habitación]

Joey: ¿No hay más clientes?

Encargada: No, todos corren asustados por las cucarachas de debajo de la cama.

Joey: Espere, ¿hay cucarachas debajo de la cama?

Encargada: Sí, y te puedo asegurar que la más pequeña tiene el tamaño de mi mano.

[Joey hace un gesto de asco y sigue a la señora escaleras arriba. Pisa un escalón y su pie se hunde en él]

Encargada: ¡Esa escalera cuesta doscientos dólares!

Joey (murmurando): Ay, ¡mi pie!, puta vieja.

[Joey coge un trozo de madera del escalón que ha roto y se acerca a la vieja por detrás, pero el pie se le vuelve a hundir y la mujer se da la vuelta]

Encargada: Jovencito, la noche en este motel te va a salir muy cara. Esta es tu habitación. Por cierto, se te ha debido de pegar un trozo de madera a la mano.

[Joey lanza el trozo de madera escaleras abajo y cuando el objeto llega abajo choca contra varios cuadros y atisba por el rabillo del ojo cómo un jarrón cae al suelo rompiéndose]

Encargada: Este es tu día, chaval. Entra de una vez.

Joey: Perdone, ¿puede despertarme dentro de cuatro horas y media?

Encargada: Mírame. ¿Tengo cara de despertador? (Cierra la puerta de un portazo)

Joey (dentro de la habitación): Vieja repugnante... Y qué olor a muerto (Joey mira a su alrededor y se lanza a la cama). Buenas noches, Joey.

[Escena Manhattan Broadway Hotel: Ross y Rachel duermen plácidamente. De pronto, Rachel se despierta con un escandaloso grito, despertando a Ross también]

Ross: ¡Qué, qué pasa!

Rachel: Ha-ha-había... he notado algo en los pies.

Ross: Rachel, no te preocupes. Seguro que ha sido un sueño. Duérmete de una vez.

Rachel (asustada): Ross, lo digo en serio. He notado algo mordiéndome los pies.

Ross: Habrá sido el viento.

Rachel (histérica): ¡Ross, por favor, levanta el culo de la cama y mira debajo de la cama! ¡¡Ya!!

Ross: ¡Vale, vale, ya me levanto a ver qué hay! (Se levanta) No creo que haya nada,  este es un hotel de lujo (Se agacha y mira debajo de la cama).

[En ese momento Ross ve una araña y grita muy alto]

Rachel (histérica también): ¿Qué es, Ross? ¿Una cucaracha? ¿Una rata? ¿Un ratón? ¡Mata! ¡Mátalo!

Ross: ¡Y cómo se hace eso!

Rachel: Ve al cuarto de las escobas, y sea lo que sea coge una y aplástale la cabeza con ella.

[Ross busca entre los armarios. De repente, abre una puerta que da a la habitación de Phoebe y Mike. Ambos están haciendo el amor]

Ross: Hey, Mike.

Mike: ¿Qué hay, Ross?

Ross: ¿No tendréis una escoba, no?

Phoebe: ¡Lárgate de una vez, Ross!

Ross (irónicamente): Gracias, Phoebe.

Phoebe: ¡Y cierra la puerta!

Ross (da un portazo, enfadado): Se van a enterar. Rachel, voy a matar a la araña, y cuando termine voy a hacerte el amor como nunca antes (se arranca la camiseta y se da la vuelta. De pronto, la araña empieza a subirle por la espalda)

Rachel: Ross.

Ross: Dime, cariño.

Rachel: Tienes... tienes la araña en la espalda.

Ross: ¿Qué? ¡Quítamela, quítamela!

Rachel: Ya voy, cielo. Aguanta (Se levanta para quitársela).

Ross: ¡Rápido, por Dios! (Ross hace gestos extraños para intentar quitársela. Entonces Rachel le da un golpetazo pero no mata a la araña) Ay, Rachel.

[La araña cae al suelo e intenta escapar, pero Ross, en un arrebato de ira, levanta la pierna derecha y, con un grito, la aplasta]

Rachel (tapándose la boca): Dios mío, estás hecho todo un hombre.

Ross (se dirige a la puerta que da a la habitación de Phoebe y Mike y grita): ¡Os vais a enterar! ¡Vais a saber lo que es el sexo salvaje! (Entonces, alguien toca a la puerta. Ross se dirige hacia ella y la abre. Aparece un señor calvo muy malhumorado) ¿Sí? (El señor comienza a gritarle "¿le parece normal dar estos gritos a estas horas? ¡Vergüenza debería darle! ¡Le juro que le voy a arrancar los cojones!" Ross cierra la puerta. El hombre sigue gritando)

[Ross se dirige hacia la cama]

Ross: ¿Estás lista para una noche de cariñitos con tu osito Ross?

[Rachel está dormida]

Ross: ¡Maldita sea!

[Escena motel Joey's: Joey se despierte y mira su reloj. Marca las diez de la mañana]

Joey: ¡Mierda! ¡Habíamos quedado a las doce! (recoge sus cosas a todo correr, sale de la habitación y baja las escaleras a trompicones. La vieja está en recepción)

Encargada: Qué, ¿se nos han pegado las sábanas?

Joey: Dígame cuánto es, por favor. Llego tarde a una cita.

Encargada (sin mostrar ninguna prisa): Pues, a ver... Entre la habitación, los dos escalones, el cuadro de Van Gogh, el jarrón y la cena de ayer... Salen 673 dólares con 50.

[Joey saca un billete de 20 y se lo entrega]

Joey: Quédese con el cambio (y sale disparado hacia el coche. La vieja comienza a gritar "¡Maldito ladrón, vas a ver lo que es bueno! ¡Te vas a enterar!. Joey busca las llaves de su coche. De pronto, la encargada del motel sale con una escopeta y comienza a disparar. Joey encuentra las llaves al fin y abre su coche. Aparta las cosas del asiento y arranca. La vieja sigue disparando mientras Joey se va. Al entrar a la carretera, un cartel indica la distancia a Nueva York: 20 km).

[
Escena Central Perk: Chandler llega en su coche al café. Se quita las gafas de sol y entra dentro. El bar está lleno de globos y confetis en el suelo. Gunther está de espaldas a la puerta preparando sandwiches, canapés y zumos. Hay varios camareros llevando y trayendo cosas en el bar. Chandler se dirige hacia Gunther]

Chandler: Buenas, Gunt. ¿Cómo va todo?

Gunther: Hola, Chandler. Voy bastante bien. Sólo me queda preparar los helados de plátano y fresa.

Chandler: Muy bien (Se acerca a una bandeja de canapés). ¿Puedo probar uno?

Gunther: No (secamente).

Chandler (enarcando las cejas): Vale vale. No toco nada.

Gunther: Chandler, ¿por qué no me haces un favor?

Chandler: Dime.

Gunther: ¿Te puedes pirar de aquí y dejarme preparar tranquilo el maldito almuerzo de tus hijos?

Chandler: Ok. No pretendía molestar. Tú sigue a lo tuyo. Ni siquiera digas adiós. Continúa trabajando (se da la vuelta y empieza a irse despacio). Yo me voy, sin hacer ruido. Ya me piro. Como si no hubiera venido (llega a la puerta). Y recuerda, Gunther, todo listo para dentro de una hora, ¿eh? (Chandler sale del bar. Entonces llega un taxi. De él se bajan Phoebe y Mike. Los dos visten bien. Gafas de sol. Ambos sonríen al ver a Chandler)

Phoebe: ¡Chandler! (lo abraza, casi ahogándole)

Chandler (respirando con dificultad): Phoeb... Phoeb, suelta. Me... Me estás ahogando.

Phoebe: ¡Qué ilusión verte!

Chandler: Hace dos semanas que nos vimos, Phoeb.

Phoebe: ¡Por eso! ¡Que bien te veo! ¡Pareces más joven! (Phoebe vuelve a abrazar a Chandler. Éste mira a Mike extrañado y le pregunta con los labios: "¿Qué le pasa?" Mike levanta los hombros y hace un gesto con las manos para indicar que no lo sabe)

Chandler (despegándose de Phoebe): ¿Qué tal en París? 

Mike: Muchos franceses.

Phoebe: A mí me gusto el Big Ben. La torre, el reloj... Lo que no me gustó es que marcara mal la hora.

Mike: Phoebe, el Big Ben no está en París.

Phoebe (dirigiéndose a Chandler, en voz baja): Déjale al pobre. Él estuvo en la cárcel y no tuvo tiempo para verlo.

Chandler (asombrado): ¿Estuviste en la cárcel? (a Mike)

Mike: Sí, es una larga historia.

Phoebe (cortándole): Meó en una iglesia.

Chandler: ¿Measte en una iglesia? (Phoebe asiente repetidas veces)

Mike: No me podía aguantar. Llevaba sin mear más de ocho horas.

Chandler: ¿Y eso? ¿No hay baños en Francia?

Phoebe (vuelve a dirigirse a Chandler, en voz baja): Sí, pero hay que pagar. Y, claro, ya sabes como es Mike... El dinero es el dinero.

Mike (con cara de desesperación): Phoebe, fuiste tú la que no me dejó entrar porque era muy caro y necesitabas el dinero para un bolso de Luis Vuitton. 

Phoebe (a Chandler): El pobre no quiere admitirlo.

Chandler: ¿Y qué tal en la cárcel? ¿Tuviste que pasar por las duchas?

Mike: No, sólamente estuve unas horas. La verdad que lo peor de estar allí fue perderme la visita al Big Ben (irónicamente).

Chandler: No te preocupes, que el Big Ben no se va a mover. Tenéis tiempo para volver.

Phoebe: Ah, no. Yo ahí no vuelvo. ¿Tú sabías que hay que pagar para mear?

Chandler: No, Phoebe, es la primera noticia que tengo. ¡Malditos franceses!

Phoebe: ¡Sí, eso, malditos franceses! (pausa). Oye, ¿dónde están los niños y Mónica?

Chandler: Están preparándose en casa. Mónica estaba vistiendo a los niños cuando me he ido. Le llevará un rato. Ya sabes cómo es esto, tardas el doble para hacer cualquier cosa.

Phoebe: Sí, lo sé. ¿Gunther ya ha preparado todo? Tengo ganas de probar un canapé.

Chandler: Bueno, casi había terminado.

Phoebe: ¡¡Yupi!! (va corriendo a la entrada del bar)

Chandler: ¡No, Phoebe! (Phoebe no hace caso y abre la puerta del bar) ¡Gunther estaba de mal...! (Phoebe entra corriendo en el bar gritando "¡Hola, Gunther! ¡Vengo a probar uno de tus deliciosos canapés!". En ese momento, Gunther sale de la cocina con una bandeja de canapés, Phoebe no le ve, choca contra él y tira la bandeja al suelo. Gunther le echa una mirada asesina)

[
Escena Manhattan Broadway Hotel: Ross y Rachel están vistiéndose a toda prisa. La habitación está algo desordenada]

Rachel: ¿Dónde está el regalo de Erika?

Ross: No lo sé, tú lo subiste a la habitación.

Rachel: Ayúdame a buscarlo, anda.

RossA lo mejor te lo dejaste en nuestra mansión de París.

Rachel: Mira, Ross. Guardé el regalo en el armario. Haz el favor de ayudarme a buscarlo. Y súbete la bragueta.

Ross: Ups (mientras la sube. Ambos siguen buscando el regalo. Abren todos los armarios, buscan debajo de la cama, pero no está).

Rachel: No lo encuentro (desesperada). Estoy segura de que lo metí en el armario (vuelve a mirar). ¡Mierda! 

Ross: Rachel, tranquila.

Rachel: ¡Cállate! ¿Qué vamos a hacer ahora? 

Ross: Ya le compraremos cualquier cosa de camino al café.

Rachel: ¿Cualquier cosa? ¿Cualquier cosa? ¿Tú sabes como es Mónica con los regalos? Además, los zapatos que le había comprado eran una monada.

Ross: Ya se nos ocurrirá algo, no te preocupes.

Rachel: ¡¿Que no me preocupe?! Anda, vámonos. 

[Ambos cogen todo y salen de la habitación. De pronto Ross vuelve a entrar para coger un calzoncillo]

[
Escena coche de Joey: Joey está en un atasco, muy nervioso. No sabe si va a llegar a tiempo]

Joey (murmurando): No voy a llegar, no voy a llegar (mira el reloj. Quedan 15 minutos para la hora) ¡Mierda! (entonces da un golpe al volante y toca el claxon sin querer. El conductor del coche de delante asoma la cabeza por la ventanilla y le grita muy cabreado)

Conductor: ¿Pero qué haces, maldito gilipollas? ¿Para qué ostias pitas en medio de un atasco?

Joey: Perdone, señor, no pretendía... (de repente se apoya con el codo en el volante y vuelve a pitar)

Conductor: ¡Es que eres anormal, tío! ¡Te voy a reventar la cabeza! ¡Pitas otra vez y te juro que me bajo del coche! ¡Te lo dejo peor que la cara, pedazo de anormal! 

Joey: Lo siento, señor, le he dado sin querer. ¡Qué malas pulgas tiene el tío! (murmurando. Entonces coge un chicle y cuando va a abrirlo se le cae a la zona de los pedales. Al agacharse a cogerlo, pisa el pedal del acelerador con la mano. Su coche choca contra el de delante. Joey traga saliva) Ups.

[Escena Central Perk: Chandler, Mike y Phoebe están charlando fuera. Entonces Chandler mira el reloj]

Chandler: Chicos, son casi las doce. ¿Qué os parece si vamos entrando?

Mike: Por mí perfecto, tengo un hambre que me muero.

Phoebe: Tendremos que tener cuidado con el señor Gunther y su mala leche.

[Los tres entran con cautela. Chandler, el primero, se asoma a la puerta]

Chandler: Gunther, mis amigos y yo nos preguntábamos si podíamos ir cogiendo sitio.

Gunther: Está bien (fríamente). Pero no toquéis nada.

Chandler: Nada de nada. Prometido.

Phoebe: ¡Qué bonitos son los globos, Gunt! ¿Los has hecho tú?

Gunther: Sí (secamente).

Phoebe: Am. 

Mike: ¿Dónde nos sentamos?

Chandler: Mike, está es tu casa. Puedes sentarte donde a ti te apetezca.

Mike: Estupendo. ¿Qué tal ese sofá? 

Chandler: Bien, adelante (Mike se sienta. Phoebe juega con los globos. Chandler husmea la comida). ¡Qué buena pinta tiene todo. Gunt!

Gunther: Sí.

Chandler: Está visto que no se te ha olvidado cocinar.

Gunther: No.

Chandler: Gunther, dime una cosa, ¿si yo fuera Rachel me contestarías de ese modo? (Gunther se queda quieto. Pasan dos segundos hasta que contesta)

Gunther: Tú no eres Rachel. 

[Chandler ríe. En ese momento Ross y Rachel entran precipitadamente por la puerta]

Rachel: Hola, Gunther. ¿Cómo va todo? (Gunther se da la vuelta y sonríe. Sale de la barra para saludar a Rachel. Se posiciona junto a Chandler) Te echaba mucho de menos, Chandler (le abraza y le da dos besos. Entonces, Rachel mira raro a Gunther). Qué mal hueles, Gunther. No te vendría mal una ducha de vez en cuando.

Chandler: ¡Ross, ven aquí! (ambos se abrazan) ¿Y esa barba que te estás dejando?

Ross: ¿Qué barba?

Chandler: Pareces uno de estos tíos de cuarenta y pico años recién divorciados.

Ross: Se lleva así en París.

Chandler: ¡Malditos franceses!

Ross: Sí, ¡malditos franceses!

Rachel: Bueno, ¿dónde están Mónica y los niños?

Chandler: Hace poco que han salido de casa. Están de camino. A Mónica se le habrá hecho díficil controlarles, estaban muy emocionados hoy. Ya sabéis, es su cumple, ven a sus tíos preferidos...

Ross: Ei, ei, ei. El único tío legal aquí soy yo.

Chandler: Es una forma de decirlo, Ross.

Ross: A partir de ahora no me llames Ross. Ni vosotros tampoco (a Mike, Phoebe y Rachel). Desde este momento soy tío Ross, ¿entendido?

Rachel: Tío Ross.

Ross: ¿Sí?

Rachel: Súbete la bragueta.

[Ross masculla mientras se sube la bragueta]

[
Escena coche de Joey: Joey tiene el ojo morado porque el conductor le ha propinado un puñetazo. Busca hielo en la guantera mientras conduce]

Joey: Todavía puedo llegar, todavía puedo llegar (De repente, todos los semáforos cambian de verde a rojo). Tranquilo, Joey, tienes tiempo (para el coche en el primer semáforo. Entonces el tío del puñetazo llega por detrás y se pone a la par).

Conductor: Ei, amigo, ¿qué tal el golpe?

Joey: Está mejor, gracias por preocuparte.

Conductor: De nada. Y ya sabes, nunca toques el claxon en un atasco.

[El semáforo se pone verde y el conductor arranca haciendo un gesto de despedida. Joey le sonríe]

Joey (gritando a lo lejos): ¡Eh, gilipollas, he apuntado tu matrícula y esto lo sabrá la policía para mañana! 

[
Escena Central Perk: Mónica y los niños se bajan del coche]

Mónica: Vamos, seguro que nos están esperando.

[Entran en el café. Los tres sonríen. Gunther y los camareros se ponen a cantar "Cumpleaños feliz" y sacan unas pancartas de felicitación. Los niños gritan y corren a abrazar a Ross, Rachel Mike Y Phoebe]

Jack: ¡Tío Ross!

Ross (mientras lo abraza, se dirige al resto): ¿Veis? ¡Lo ha dicho!

Jack: ¡Tía Rachel! (Ross le mira mal)

[Los abrazos, gritos y felicitaciones continúan. Erika abraza a todos. Jack también. Les sigue Mónica. Tras unos segundos de saludos y alegría, Chandler interrumpe la escena]

Chandler: Bueno, ya estamos todos. Creo que ya se puede empezar a disfrutar de la deliciosa comida de Gunther, ¿no, chicos?

[Todos asienten contentos y se disponen a comer. Entonces Jack interrumpe]

Jack: Papá, ¿dónde está Joey?

[Todos ponen cara de: Ah, sí. Es verdad. Falta Joey] 

[
Escena Central Park: hay un gran cartel en el que se lee, Central Park. Joey espera, con el ceño fruncido, mirando la hora cada poco tiempo. Entonces recibe una llamada telefónica]

Joey: ¿Sí?

Chandler: ¿Joey? ¿Dónde estás?

Joey: Os estoy esperando a todos desde hace un rato. ¿Dónde os habéis metido?

Chandler (dirigiéndose al resto): Chicos, mirad a ver si Joey está debajo del sofá.

Joey: ¿Chandler? ¿Has dicho sofá? Aquí no hay ningún sofá (mira a su alrededor).

Chandler: ¿Pero dónde demonios estás? 

Joey: Pues donde quedamos.

Chandler (al resto): Chicos, mirad bien debajo del sofá.

Joey: Chandler, te repito que aquí no hay ningún sofá.

Chandler: A ver, ¿estás en un bar?

Joey: No. ¿Qué piensas, que he estado bebiendo?

Chandler: No, no. Vamos a ver. ¿Ves algún cartel cerca de ti que indique el nombre del lugar donde estás?

Joey (hay un cartel justo junto a él): La verdad es que no veo ninguno.

Chandler: Está bien. ¿Sabes cómo se llama el sitio?

Joey: Claro. Central Park.

Chandler (suspira y se dirige al resto): Está en Central Park.


FIN.